martes, 19 de enero de 2010

Lucky.

Hoy has venido a la tienda, tiemblas al andar, realmente no sé muy bien porqué pero me dejas sin habla, vienes a por una 28 pero te llevas la 29 debido a tus ganas de engordar, un espíritu que tras hablar un minuto ya entiendo, se me nublan los ojos e intento estar recto, pagas el pantalón y me dedicas una conversación sincera y abierta.

Tienes ganas de vivir, te lo noto, ganas de exprimir hasta el último aliento en esta vida. Mi humilde consejo es vivir cada momento y que seas tu mismo y disfrutar de la gente que te quiere; me contestas que desde pequeño has aprovechado el momento. Ahora te digo, no está todo perdido, lucha y verás como te quedarás con una plaza en esta vida, no te conozco pero hoy ha merecido la pena trabajar sólo por haberte conocido y haberme dedicado unos minutos.

Te digo muchas gracias por venir y comprar un pantalón y me dices que gracias de qué…pues sí gracias por haber venido y por tener la energía que tienes. Espero que vuelvas recuperado a la tienda y me digas que has vencido al cáncer. Admiro gente como tú. Suerte en la batalla.